
Esta entrada habla de cómo se comporta el cerebro cuando leemos. Parece ser que leyendo una escena se activan zonas cerebrales que lo hacen cuando se realizan, se imaginan o se observan ese tipo de acciones en la vida real. Es decir, cuando leemos vivimos muy de cerca esas experiencias, las simula vividamente el cerebro.
Leer es bueno, vivir es mejor