martes, 27 de enero de 2009

En una crisis ¿es mejor estar muy informado o no?


Vuelvo aquí a tomar ideas del libro "El cisne negro" de Taleb que comenté en una entrada reciente. En este caso me centraré en uno de los elementos clave del ser humano y que parece ser que nos dificulta para pensar correctamente en el futuro: el modo en que trabaja nuestro cerebro. Tomando una frase directa del texto: "...nuestra mente es una magnífica máquina de explicación, capaz de dar sentido a casi todo, hábil para ensartar explicaciones para todo tipo de fenómenos, y generalmente incapaz de aceptar la idea de impredecibilidad". Es decir nuestro cerebro nos protege de la incertidumbre para evitar el miedo y así, con la información disponible, nos construye una historia interpretativa, sea esta real o no. Lo importante no es la verdad sino que no nos quedemos paralizados por no saber lo que ocurre, sin embargo lo que ocurre podría no ser eso, y casi siempre no lo es.

Por eso frente a los datos, las historias nos gustan más, porque resumen, simplifican la realidad, reducen la dimensión de las cosas. Tenemos predilección sobre las historias frente a las verdades desnudas, lo cual distorsiona gravemente nuestra visión del mundo. A esto el libro lo denomina: la falacia narrativa.

Respecto a los momentos de crisis, como por ejemplo las guerras, mucha gente que los ha vivido te cuenta que hasta la tarde anterior nadie creía que fuera a ocurrir y eso que cada persona leía los periódicos y estaba informado de cada detalle que ocurría, pero cuanto más leían, menos claro lo veían, había muchas otras historias, muchos futuros posibles que interpretaban esos hechos, no necesariamente conducían a una guerra. Sin embargo, visto desde el futuro, y sabiendo que hubo una guerra, todas las informaciones de esa época nos parecen que solo podían conducir a lo que ocurrió. Esto es otro modo incorrecto de analizar la historia, es un error de análisis retrospectivo, muchos futuros eran posibles también entonces.

Cuando una idea de futuro se impone en nuestra mente colectiva, por ejemplo que hoy estamos en medio de la "mayor crisis económica desde la del 29", todos los periodistas, analistas y conversadores suelen compartir las mismas opiniones, la misma historia, y sino, el mismo esquema de análisis. Se seleccionan las noticias que confirman y refuerzan esta idea compartida colectivamente y eso la refuerza aún más. Por eso informarse más en momentos con una fuerte idea dominante es hacerlo con el mismo esquema, no es conocer más, en realidad puede ser equivocarse con más intensidad. Para poder tener una visión correcta había que leer opiniones fuera de la idea dominante, alternativas. Por esto ocurren las burbujas y las recuperaciones bruscas, porque un día la idea dominante cambia y lo que antes valía X y era aceptado por todos pues se repetía que es su valor, deja de valerlo, alguien duda y todo cambia.

La crisis se superará cuando un pequeño grupo empiece a dudar y eso pase a la mente colectiva. En ese momento aflorarán noticias que confirmen esa nueva idea y el animo colectivo cambiará. Es así como funciona todo esto. Hay un sustrato real y una percepción por encima que a veces coincide con ese sustrato y otras veces no.

Cada vez estoy más convencido, cuando más leo sobre el cerebro, que sus cualidades nos han permitido como especie llegar vivos hasta aquí, pero en un entorno tan complejo como el de la vida social que hemos creado, las características del cerebro se tornan en limitaciones que nos condenan a vivir en un estado de constante zozobra. Si no piensas como el colectivo eres un loco y si lo aceptas, eres una parte más del problema.Esto no es como perseguir y cazar animales en la sabana, y sin embargo decenas de miles de años en ese estado han dejado su huella en nuestro modo de reaccionar ante la realidad. El pensamiento habría que redefinirlo a la luz de lo que vamos sabiendo del cerebro.

La contestación a la pregunta del título es: no. Más información con la misma idea dominante es como cavar hacia abajo, cada vez se está más dentro del agujero. Cavar hacia los lados, hacia otras visiones es la única estrategia inteligente.

1 comentario:

Yoriento dijo...

Una reflexión similar hacíamos el otro día referida a la búsqueda de empleo y su relación con la información sobre el mercado de trabajo.

Los datos macroeconómicos y el sobreanálisis no ayudan en absoluto cuando se trata de desarrollar un proyecto profesional en el que es la dirección que tomes y cada paso que das la que deben demandar just in time la información necesaria¡

Eso sí, en la metáfora que utilizas, creo que no será tan fácil ponerse de acuerdo en cada contexto y en cada problema para definir y consensuar las direcciones: dónde es arriba, abajo y a los lados. ;-)